La vida en Venus, HERCÓBULUS O PLANETA ROJO - Autor: V.M. Rabolú - Libro completo - (4)

22.07.2014 20:36

La vida en Venus

La vida en Venus

 

LOS VENUSINOS TIENEN CUERPOS PERFECTOS: FRENTE ANCHA O AMPLIA, OJOS AZULES, NARIZ RECTA, CABELLOS RUBIOS Y UNA INTELIGENCIA SORPRENDENTE.

Miden más o menos de 1,30 a 1,40 metros de altura, no hay más altos o más bajos; no hay barrigones ni gente que se vea desfigurada, todos tienen figuras angélicas: perfección en hombres y mujeres, porque es un planeta superior y su Humanidad ascendente. Allá no se ven monstruos como aquí.+

 

Usan un cinturón ancho lleno de botones rojos, azules y amarillos a su alrededor, que están prendiendo y apagando como un faro. Cuando ellos se ven en peligro aprietan un botón madre, que puede ser simbolizado como la hebilla que tenemos nosotros en nuestros cinturones; con solo apretarlo, se forma un círculo de fuego, capaz de deisntegrar una bala y cualquier cosa a su alrededor.

 

Aparte de eso conocí un arma que es como un paquete de cigarrillos grande, manual, de bolsillo, que con solo apretar un botón de ese aparato, pueden volar un cerro, por grande que sea y hacerlo desaparecer. 

¿QUÉ HARÍA UN TERRÍCOLA CON UN ARMA DE ESAS?

 

Cuando se piensa hacerles una pregunta, ellos dan la respuesta sin necesidad de mover uno los labios, en el idioma que sea, porque hablan todos los idiomas a la perfección, tienen el DON DE LENGUAS.

 

Cuando se está conversando con un Venusino, los demás pasan a su trabajo, o a alguna diligencia que deban realizar, sin detenerse; ellos no son como nosotros que nos amontonamos a mirar y a criticar a las personas, sobre todo si tienen un defecto físico.

Me he mirado en Venus, comparando mi forma y la de ellos y he sentido verguenza, uno queda como un gorila; sin embargo, eso a nadie le llama la atención, todo el mundo pasa desapercibido, sin sorpresa alguna. Es una cultura nunca vista.

 

Voy a describir ahora como es su tierra, su naturaleza, su forma de vida y cómo trabajan ellos...

 

La tierra en Venus no es compacta, como la nuestra, ni pesada, sino una tierra liviana, suave. En cuanto a las piedras, son en apariencia parecidas a las de nuestro planeta. Hay grandes, pequeñas, de todo, pero no tienen el peso de aquí, no son densas; se puede levantar una piedra que aquí pesa toneladas, pero que allá son livianas y de un material suave.

 

Los árboles no son gigantes, en la vegetación no hay espinas; no hay bejucos en las montañas que tranquen el paso. Uno puede entrar a una montaña de esas sin necesidad de llevar un machete o cuchillo, porque no hay nada que cortar. No hay peligros en ningún lado.

 

Los árboles frutales se siembran hasta en las azoteas de las casas, en macetas, con tierra muy abonada, para que den sus frutos. Allá nadie coge una fruta porque sí, porque le dió la gana, sino, esperan a que estén maduras. Las cogen con un aparato, sin tocarlas con la mano y van por tuberías a unos estanques de aguas muy limpias, que están en movimiento, donde pasan por una limpieza especial. Después de ser lavadas salen por otra tubería a unas máquinas, donde quedan pulverizadas. De ahí pasan a otro recipiente, donde le van a agregar más vitaminas; no vitaminas químicas, sino naturales, para empacar esto herméticamente. ESE ES UNO DE SUS ALIMENTOS.

 

En cuanto al mar, la gente va a comparar el nuestro con el de ellos y resulta que el mar es completamente azul, como una laguna quietecita que no se mueve para ningún lado, sin olas, que puede verse la profundidad sin necesitar ningún aparato artificial.

 

Los peces son supremamente mansos, no le tienen miedo a uno. Tienen sectores del mar donde ellos alimentan con muchas vitaminas a los peces y cuando necesitan ingerir alguno, miran cuál es el más grande o el que quieren utilizar, para ahí meter una red cuidadosamente, sin maltratar a los demás pecxes ni asustarlos; los sacan y les quitan las vísceras.

 

Luego, por medio9 de unas poleas, van a un tanque de aguas muy limpias, que están en movimiento y pasan por una limpieza única. Esto sin tocarlos con la mano. De ahí pasan a unas máquinas donde sale el pescado pulverizado; a ese pescado le agregan más vitaminas naturales y este es otro de sus alimentos, lo mismo que las hortalizas. Allá nadie come carne de ninguna especie.

 

Existen lo que podemos decir "restaurantes", para que entienda mejor el lector, donde llegan y se sientan a una mesa; como allá todos los habitantes leen el pensamiento, sin necesidad de pedir la comida que desea, le llega el plato, sin mover un solo labio. No se usan esos agradecimientos y esas cosas que hacemos aquí. Allá comió, se paró de la mesa y no tiene que preguntar cuánto vale o cuánto debo o muchas gracias, porque todos, con un movimiento de cabeza dan los agradecimientos.

 

Los almacenes de ropa son exactamente igual.

Cuando quieren cambiarse llegan a un almacén y de una vez les pasan la ropa y el calzado. Ahí mismo pueden apretar un botón en la pared y se forma un cuarto oscuro, donde se cambia y se baña, si quiere; apretando otro botón sale el chorro de agua. En seguida entrega la ropa que se acaba de quitar, para que pase por una limpieza especial. No hay distinción en la ropa ni en el calzado; es uniforme para todos.

 

Allá nadie tiene casa; cuando a una pareja de Venusinos le da sueño o quieren descansar, aprietan un botón de una casa o edificio, donde se forma un cuarto oscuro. Aprietan otro botón y sale la cama, sin necesidad de decir: "esto es mío", sino del que lo necesita, sin pedirle permiso a nadie.

 

Las calles en Venus no son como las nuestras.

Las avenidas circulan como una escalera eléctrica aquí. No hay accidentes de ninguna especie, porque todo est´ña en orden y los vehículos son planchones muy bonitos, salen, llegan a su destino y se baja el planchón con todo y gente, no es la gente la que se baja, sino el planchón. Y sube otro planchón que ya está listo con otra gente para seguir su viaje. Esas calles se mueven con energía solar, todas las maquinarias se mueven con energía solar; allá no usan ni el aceite ni la gasolina ni nada que contamine. Por eso no hay contaminación.

 

Para hacer las casas o edificios, ellos no se suben como aquí, que se trepan a muchos metros de altura para trabajar, todos trabajan desde el suelo. La azotea del edificio es la primera que construyen, luego, por medio de unos rodillos levantan ese planchón y siguen construyendo el otro piso. Cuando está terminado, nuevamente lo suben con los rodillos y así sucesivamente, de acuerdo a la cantidad de pisos que quieran hacer, sin correr peligro de accidentes.

 

Los Venusinos, hombres y mujeres, trabajan dos horas diarias, cada cual en su profesión. Allá no hay dinero y nadie es dueño de nada; todos tienen derecho a todo y trabajan para todos. No hay Don Fulano ni Don Zutano, porque existe la igualdad. La ley es trabajar dos horas diarias, para que no haya hambre ni miseria.

 

Con los poderes y facultades que tienen, ponen la naturaleza a trabajar; hacen llover cuando quieren, hacen alumbrar el sol cuando quieren, opacarlo cuando quieren, no es como nosotros, que estamos bajo el mando de la naturaleza.

 

No existen los permisos; "que me den permiso para viajar a otro planeta", NO, allá cada venusino puede coger una nave de la estación donde están para ir donde quiera, sea otro planeta u otra galaxia, sin consultarle a nadie, hay libertad total. Con el compromiso de dejar la nave donde la encontró cuando regrese, para que otro la ocupe. No existen fronteras ni papeleo alguno.

 

Hago saber que en VENUS NO HAY FAMILIAS COMO EN NUESTRO PLANETA, ALLÁ HAY SOLO PAREJAS. 

 

No tienen iglesias ni curas para casarlos; se unen con su alma gemela, que es el complemento de cada ser. No hay religiones de ninguna especie; la religión es el respeto mutuo, a la vida y a los demás.

 

No existe el acto sexual, como aquí, ellos usan lo que la Gnosis enseña: La CASTIDAD CIENTÍFICA o TRANSMUTACIÓN DE LAS ENERGÍAS.

Por eso su vida es prolongada, porque la energía es la vida misma de uno, en cambio en nuestro planeta a corta edad se ve la vejez en la gente debido a la actividad sexual.

 

Al darles la mano se siente un correntazo eléctrico, como si cogiera energía, porque ellos son energéticos. Esa energía se las da la Castidad Científica.

 

Se unen sexualmente solo para crear un hijo sin morbosidad, sino solo lo necesario para reproducirse y darle cuerpo físico a un alma que desea venir a prepararse.

 

No hay degeneramiento sexual como lo hay aquí.

 

Cuando nace un niño, es trasladado a una clínica con todos los cuidados del caso, donde recibe alimentación especial, mientras tiene edad de estudiar. Cuando ya tiene edad para empezar a prepararse, va a un colegio, que es un taller inmenso, donde aprenderá todo lo necesario en la práctica. Los directores de ese colegio, para alimentar la vocación que esa alma trae, le enseñan a manejar las maquinarias y lo dejan que desarrolle las ideas que él trae.

 

Cuando el niño tiene ideas de fabricar alguna cosa, los profesores o maestros le ayudan a complementarlas, hasta que construye el artefacto que desea y así sucesivamente lo hacen con todos los niños. De modo pues, que en Venus no Hay ignorantes, todos están preparados para el ascenso material y espiritual.