Veinte años que llevo investigando el fenómeno

25.05.2013 21:05
Así, en los veinte años que llevo investigando el fenómeno, he podido constatar los siguientes tipos de contactos más comunes: 
 
A)Parece ser que podemos conectar y extraer información de nosotros mismos, es decir podemos tener acceso a la información que subyace en las capas más profundas de nuestro cerebro y que, por algún mecanismo aún desconocido por nosotros y alimentado por las energías puestas en juego en la sesión ouija, es transferida del subconsciente al consciente, aflorando en nuestra mente aunque de manera incomprensible para nosotros. 
Recuerdo la información que nos suministró en una de estas sesiones una supuesta entidad extraterrestre.
 
En aquella ocasión, al preguntarle a la supuesta entidad por la capacidad y rendimiento con que trabaja el cerebro humano, nos comunicó que si bien nuestro cerebro trabaja con una capacidad muy baja, ésta aumentaba considerablemente en el momento en que varias personas unían debidamente sus manos, permitiendo que la energía fluyera entre todas ellas. No es descabellado pensar que, en estas condiciones, nuestro cerebro aumente su capacidad y rendimiento al igual que lo hacen, simplemente, unos condensadores conectados entre sí en paralelo. 
 
Si tenemos en cuenta que en las sesiones ouija los participantes quedan unidos energéticamente entre sí mediante el dedo que hace contacto con el testigo, podríamos lanzar como hipótesis de trabajo que en ellas nuestro cerebro funciona con una capacidad notablemente superior a lo que lo hace habitualmente, poniendo en juego un tipo de energía desconocida por nosotros(por no caer dentro del espectro de energías conocido y en el que puede absorber o emitir la materia)y que sería la responsable no sólo de que del subconsciente pueda pasar información al consciente sino de que, en general, la comunicación telepática se haga posible. 
 
Estas energías que entran en juego en el fenómeno, también tienen su parte negativa. 
 
Así, cuando participan determinados individuos incapaces de controlar sus emociones por determinadas situaciones de angustia, ansiedad, temor, confusión, inseguridad, etc (caso de los niños), estas energías quedan descontroladas y pueden producir fenómenos de poltergeist asociados e integrados dentro de la propia sesión, como pueden ser desplazamientos de objetos próximos a los participantes.
 
Un caso bastante frecuente es cuando el propio testigo utilizado en la sesión de ouija sale despedido y se estrella contra la pared. 
 
B) Otra posibilidad de conexión y comunicación es con el inconsciente colectivo o registro akhásico. Para intentar razonar esta forma de extraer información podemos suponer que cada persona es un pequeño terminal informático de un gigantesco macro ordenador astral (por llamarlo de alguna forma), de manera que todo lo que haga , piense o diga una persona no se pierde sino que queda guardado en la memoria del macro ordenador. 
 
Sería algo parecido a lo que es capaz de hacer nuestro pequeño equipo informático de casa pero, eso sí, proyectándolo a nivel cósmico. 
 
De esta manera, las energías que entran en juego en una sesión ouija serían capaces de abrir, en determinadas ocasiones, esta macrocarpeta o registro akhásico donde permanece guardado absolutamente todo lo acontecido en nuestro planeta desde que empezó a manifestarse sobre él la primera forma de vida. 
 
C)Las comunicaciones telepáticas, vía tablero ouija, con otro terrestre también son numerosas e importantes. Recuerdo, como caso anecdótico, la comunicación que mantuvimos con un supuesto terrestre que manifestaba haberse quedado dormido en un cine situado en una capital española relativamente alejada de Alicante, como es Valladolid. Esta persona nos dio pelos y señales de su nombre, profesión. dirección, etc. Está claro que nosotros conectamos con el subconsciente de esta persona, mientras que su consciente quedaba totalmente al margen de lo que acontecía en la sesión. 
 
En otra ocasión conectamos con un supuesto terrestre que se identificó como un compañero nuestro de trabajo en el instituto donde impartíamos clase. Este compañero, sacerdote él, nos dio toda clase de explicaciones sobre cuántos hermanos tenía, nombre y edad de cada uno de ellos y otros tantos pormenores. 
 
Los participantes en esta sesión, todos profesores del mencionado instituto, no confiando demasiado en que la entidad con la que supuestamente habíamos conectado fuera nuestro compañero sacerdote, decidimos preguntarle algo más complejo y difícil que ninguno de los participantes pudiéramos conocer a nivel consciente. 
 
No fue fácil ponernos de acuerdo pero, al final, se nos ocurrió preguntarle la matrícula completa(letras y números) del coche que conducía y, ante el asombro de todos nosotros, dijo sin vacilar una matrícula de vehículo que anotamos cuidadosamente en un papel para comprobarla al día siguiente cuando llegara al instituto con su coche. 
 
Sesión Ouija por Paco Azorín en una antigua casa de la Inquisición A la mañana siguiente el grupo de profesores participantes esperábamos ansiosos la llegada de nuestro compañero y así comprobar si la matrícula dada telepáticamente era correcta. Por fin llegó nuestro compañero y … ¡no saben Vds. el revuelo que se organizó en el Centro!: la matrícula coincidía perfectamente sin un sólo fallo. 
 
Pero lo más importante, bajo el punto de vista de la investigación ouija, fue la entrevista que posteriormente mantuve con él ya que, sin mencionarle nada sobre la sesión ouija practicada la noche anterior, le pregunté si había sentido algo extraño o fuera de lo normal aquella noche aproximadamente a la misma hora en que nosotros habíamos realizado la experiencia.
 
Él, algo sorprendido por la gran curiosidad que había despertado entre todos nosotros, me dijo que esa noche se había sentido indispuesto, por lo que tuvo que meterse en la cama, no pudiendo atender ni siquiera la misa que tenía previsto decir a esa hora. 
 
Este otro caso también demuestra que, en muchas sesiones ouija, supuestamente se puede estar conectando con el subconsciente(u otra personalidad diferente del consciente) de una persona, y que esa otra personalidad sabe o puede saber tanto o más sobre ella que el propio consciente.