LA CITA DE UN SEÑOR FEUDAL CON EL MALIGNO

27.06.2013 18:33
  

LA CITA DE UN SEÑOR FEUDAL CON EL MALIGNO

 
 
 
 

 

 
 
Macizas y achaparradas, las ruinas de piedra arenisca del castillo de Hermitage se agazapan amenazadoras en los desolados páramos escoceses próximos a la frontera inglesa.
 
 
La leyenda dice que el nombre procede de un hermitaño que comenzó a construir una capilla en ese lugar hacia la década de 1170.
 
 
El castillo en si lo terminó de construir en el siglo XIII, Nicholas de Soulis, cabeza de una noble familia normanda. Fue William, hijo de Nicholas, quien trajo la infamia- y según dicen algunos-, los "encantamientos" al castillo de Hermitage.
 
 
Según las viejas historias de la frontera, William era un apasionado de la Magia Negra.
 
 
Estudió con el gran mago Michael Scott, aprendizaje que lo convirtió en un montruo siniestro.
 
 
Se dice que de Soulis, tras secuestrarlos, asesinaba niños en las mazmorras del castillo y usaba su sangre en rituales para invocar al colmilludo diablo Robin Redcap.
 
 
A cambio de la sangre de estas jóvenes víctimas, Redcap garantizaba que de Soulis no pudiera ser dañado ni por acero ni por cuerda, gracias a lo cual sería inmune a las causas de muerte violenta más habituales en aquella época, considerándose a si mismo invulnerable.
 
 
William aterrorizó al país con sus asesinatos de niños y otra serie de ultrajes.
 
 
La historia cuenta que de Soulis, tras fracasar en un complot para apoderarse de la corona escocesa del rey Robert Bruce, fue encarcelado y murió en prisión, pero las leyendas de la frontera le asignan un destino diferente.
 
 
Según éstas, los lugareños expusieron anta el rey Robert sus agravios contra de Soulis. 
 
 Molesto por las reiteradas quejas el rey les dijo: "Colgadle, metedlo en agua hirviendo o haced con él lo que os plazca, pero por el amor de Dios, que no vuelva a oír nada más sobre él".
 
 
Tomando al pie de la letra la palabra real, el pueblo capturó a de Soulis, le envolvieron en una lámina de plomo y le hecharon en una caldera de agua hirviendo.
 
 
Se supone que el fantasma de William de Soulis, fue condenado a aparecer cada siete años en las mazmorras del castillo de Hermitage para encontrarse con Robin Redcap, dueño de su alma.
 
 
La pareja de espíritus malignos revela su presencia con risas diabólicas y aullidos que hielan la sangre...
 
 
 
*********************************************************************