En Argentina,en la provincia de Río Negro ver duendes es algo común.

18.04.2013 18:56

 

Hola!
 
 
 
 
Te cuento que aquí en Argentina,en la provincia de Río Negro,hay una localidad llamada El Bolsón.Para sus habitantes,ver duendes es algo común.Yo tengo familiares allí,voy con frecuencia; he visto duendes en varias ocasiones.
 
 
Siempre hemos pensado que los duendes, hadas y todos los seres que constituyen ese mágico mundo, vivían solamente en las zonas de Europa del norte, lo cual no es excluyente de otros sitios, ya que al parecer, cada día hay mas pruebas de que en la región andino patagónica, más precisamente en la zona del paralelo 42 de latitud sur, se han registrado encuentros y actividades relacionadas con los mencionados seres.
 
 
Los relatos son coincidentes en fijar como "punto de enlace", el ejido de El Bolsón y hasta el Lago Puelo. 
Siguiendo la configuración natural de la cuenca hidrográfica, como si El Bolsón fuera parte del lago y el lago fuera parte de El Bolsón. Este ordenamiento geográfico, mas allá de las disposiciones humanas constituiría el hábitat unificado del reino de los duendes y las hadas en América del Sur. 
 
 
Planteada la ubicación geográfica de este reino misterioso, podemos considerar la causa de su establecimiento, las cuales podrían ser: la inmensidad boscosa y virgen, la tierra fértil que la rodea, la cantidad de frutos silvestres, la generosa cantidad de arroyos, cascadas, ríos, y el mismo lago. Aquellos que ya han tenido oportunidad de vivenciar este reino han dejado trascender escasos datos. 
 
 
A diferencia del reino del Hemisferio Norte pareciera ser que el de la Patagonia Andina configura uno de características "blancas y de luz", aunque ya sabemos que la entropía batalla en todos los niveles. 
Las jerarquías con que se ordena este reino aún son desconocidas, pero pareciera que responden a las fuerzas de: El Espíritu del Agua, El Espíritu de la Tierra, El Espíritu de la Montaña y El Espíritu del Bosque.
 
 
Los duendes poseen una organización, si es posible llamarla de este modo, que para los humanos tal vez sea poco comprensible, ya que no se basa en normas fijas. En la dimensión en que ellos se mueven, se realizan tareas que a nosotros nos parecerán extrañas o por lo menos poco importantes, ya que en nuestra propia organización social existen tareas que no son abordadas en si mismas y con el necesario desapego como para amarlas lo suficiente y a las que dedicaríamos nuestra vida. 
 
 
Si bien los duendes no miden el tiempo como lo hacemos nosotros ya que la relación espacio temporal para ellos no es importante, al menos como lo es para nosotros, se mueven guiados por la sabia Ley Natural y hasta se podría llegar a pensar que ellos la organizan o ayudan a que funcione.
 
 
Por ejemplo, los duendes no festejan el día de la primavera el 21 de septiembre, no conocen convencionalismos, pero seguramente habrá una gran fiesta con baile y exquisitos manjares el día en que aparece la primera flor en la primera planta de frutilla silvestre quien sabe en que pradera de nuestra zona. 
Del mismo modo también habrá gran fiesta el día en que comience la polinización de los cipreses (Días estos muy propensos para los encuentros con los pequeños seres).
 
 
Algunos avezados en el tema se atreven a decir que en el silencio de esa primera noche, si alguien esta ejerciendo su segunda atención, podrá gozar de la música instrumental de los duendes y las voces encantadoras de las hadas invitadas. ¡Si! hadas que están llegando para observar el lugar y realizar un posible asentamiento de su reino. 
 
 
La más importante es la fiesta del equinoccio cuyos preparativos llevan varias semanas, ya que durante la misma se realizan invocaciones sagradas, danzas cósmicas maravillosas y juegos con la Luz. En ese lapso se produce un derramamiento de gracia sobre el reino y la influencia de la entropía desaparece. 
 
 
Para tal acontecimiento se recibe a visitantes ilustres y a las hadas de los bosques y las aguas, las cuales llegan con magníficos obsequios que generosamente benefician también a los pobladores de la región.
Otra fiesta digna de destacar es la que los duendes realizan en El Bolsón cuando llega la primera lluvia de otoño, durante la misma , se realizan concursos de sombreros y zapatos, cada duende se esmera en presentar el mas bonito y unen graciosamente los bordes sin usar costura, porque simplemente ellos son diferentes a nosotros con respecto a la manipulación de la materia.
 
 
Volviendo al sistema organizativo, podríamos decir que cada duende se provee de alimento a si mismo, salvo cuando hay fiestas, época en que todos ayudan para elaborar platos especiales. Se alimentan de frutos silvestres, beben agua, les encanta el que queda en las corolas de las flores por el sabor particular que adquiere, pero sufren si se contamina algún curso de agua que la vuelve imposible de beber.
Nunca se bañan en ríos o arroyos de El Bolson.
 
 
Prefieren hacerlo al pie de las cascadas. Se agrupan para inspeccionar el bosque y se consultan sobre alguna alteración de la Ley Natural, que es la única que ellos cumplen. Siempre están felices y son muy bromistas, especialmente con los humanos. Suele vérselos caminar, saltar de piedra en piedra o cargar bultos como cestillos con frutos, hojitas o humus. 
 
 
A veces juegan con unas bolitas que parecieran de energía purísima. Viven en lo que para los humanos pueden ser cientos de años y permanecen casi todo el tiempo en su dimensión. En algún lugar del reino se encuentra la Morada del Mago, y estas son palabras mayores.
 
 
Todos los duendes la visitan y la guardan. Su mayor anhelo es quedarse para siempre en ese lugar, porque dice el Mago que en su morada se percibe la Unidad y desde allí todo Es. Otra tarea que realizan en grupo es la de ir inspeccionando la flora y las condiciones del sotobosque. Son protectores de los helechos silvestres. Cubren los retoños con hojitas secas para fortalecerlos en su crecimiento. A veces en los campings de El Bolson, aparecen por la noche mientras duermen los acampantes y ordenan las vituallas. 
 
 
Por la mañana cuando despiertan los acampantes, se asombran al encontrar todo en su lugar y limpio de residuos. Les encanta el orden. De ese modo evitan cualquier tipo de accidente que pueda dañar a la naturaleza. 
 
 
Todos los duendes realizan tareas para ayudar al ecosistema y solamente los que figuran en el Registro Omsimitaica Honimac se dedican además a la solución de los problemas que surgen en los bosques andinos y sus aguas mediante contactos especiales y ceremonias, y son los ayudantes del Mago en la iniciación de los duendes que los sucederán en el registro. También se ocupan del mantenimiento de las pirámides que se encuentran en el cerro Piltriquitron. Hasta ahora se llevan contabilizadas 4, las cuales pueden ser vistas por los humanos según como se dirija la luz del Sol sobre el macizo. Les encanta incursionar en la vida de los humanos y hacer contacto con ellos. Aman por sobre todo a los niños con quienes conversan en sus sueños e intervienen en su juegos. Pareciera ser que la inocencia es uno de los canales de comunicación mas usados. Si los humanos adultos volvieran a la inocencia no seria difícil contactarlos.
 
 
Si tienes la oportunidad de venir a la Argentina,no dejes de visitar este lugar mágico.
 
 
Marisol