El Polo Magnético

23.05.2013 17:16

Iceberg. Son de agua dulce, lo cual significa que proceden de ríos del interior de la Tierra.

 

Luego comenta sobre esta afirmación rusa: “Nos enteramos de que los puntos en blanco en el mapa de la depresión polar han disminuido a casi nada. Luego nos dicen que aún hay puntos en blanco en otras partes del Ártico. ¿Dónde? Dicen que el océano, el aire y la ionosfera aún encierran muchos misterios. En especial el océano, en cuya extensión desconocida existen vastas masas de tierra que están más allá de nuestra capacidad de ubicación en los mapas y también de nuestra comprensión. Podemos decir que ésta es una afirmación ambigua o que se oculta algo, pero no lo haremos porque no es cierto.
 
Esto es sincero, la única forma de expresar con sinceridad algo que aún no se comprende. Decir, en forma más definida, que hay masas de tierra dentro de un área que se suele llamar ‘un punto’, es enfrentarse al desafío de demostrarlo y probarlo. Ya que esto no es posible, sólo pueden darse indicios vagos de misterios. Es tarea de aquellos que se oponen a la teoría de la ‘tierra de misterio en el polo’, probar que no es verdad o probar la suya, que ya fue demolida por científicos y exploradores de las dos naciones más grandes de la tierra. Lo que aquí presentamos no es una teoría, sino el resultado acumulativo de cientos de años de exploración, que culminan en el año geográfico que estableció la información que dimos como el ‘nuevo concepto de geomagnetismo en la depresión polar.
 
El misterio por fin llega a ser conocido, y los que se burlaban se callan. Trabajemos todos jun, tos para encontrar la verdad sobre este misterio tan fascinante e importante para la humanidad ¿Qué es lo que existe en ambos polos de la tierra que nos abre nuevas fronteras tan vastas en extensión y naturaleza que están más allá de nuestra comprensión actual? Tal vez la exploración del espacio sea menos importante que la de nuestro misterioso planeta, que de repente se ha convertido en un Vasto dominio’ mucho más grande de lo que alguna vez soñamos”.
 
La teoría de la Tierra hueca, con aberturas en los polos se originó en William Reed en 1906, cuando presentó, por primera vez, su libro Phantom of the Poles. Catorce años más tarde, en 1920, otro escritor estadounidense, Marshall B. Gardner, publicó un libro titulado A Jowney to the Earth’s Interior or Have the Poles Really Been Discovered? No parecía saber riada del libro de Reed, ya que no lo mencionó en su bibliografía, que era muy extensa e incluía la mayoría de los libros importantes sobre la exploración ártica. Gardner, en su libro, presenta la misma concepción de la estructura terrestre que Reed: que es hueca, con aberturas en los polos. Difiere con él en la creencia de la existencia de un sol central, fuente de la aurora boreal.
 
En los diagramas de este libro, Gardner describe la tierra con aberturas circulares en los polos; y dice que el océano, que fluye por estas aberturas, se adhiere a la corteza sólida, tanto encima como debajo, ya que el centro de gravedad de la tierra reside en el medio de esta porción sólida y no en el interior hueco, de acuerdo a su teoría. Por esta razón, si un barco viajara por las aberturas polares y llegara al interior de la tierra, continuaría su curso en una posición inversa del lado de adentro de la corteza, así como a la noche, nosotros estamos debajo de la superficie de la tierra, adheridos por la gravedad.
 
El libro de Gardner, ya fuera de edición y poco frecuente, al igual que el destino de muchos otros trabajos escritos sobre el mismo tema —que fueron perdidos u olvidados— contiene muchos diagramas interesantes.
William Reed sostiene que la atracción gravitacional es más fuerte en la mitad de la curva que va al interior de la tierra, donde está el centro de gravedad. Dice que es tan fuerte en este punto que el agua dulce y la salada de los icebergs no se mezclan. Esto permite obtener agua dulce en el Océano Ártico.
 
¿Cómo puede encontrarse agua dulce en el norte extremo, donde sólo hay agua salada de océano, y cómo pueden formarse icebergs de agua dulce y no salada? La única explicación, como señalan tanto Reed como Gardner, es que es agua que proviene de los ríos que desembocan desde el interior cálido de la tierra, y que al llegar a la superficie fría, se congelan y se convierten en icebergs, que se rompen y caen al mar. Entonces producen marejadas extrañas que los exploradores árticos han observado con extrañeza en el norte lejano.
Tanto Reed como Gardner afirman que la temperatura en el interior de la tierra es mucho más uniforme que afuera y que es más cálida en invierno y más fresca en verano que la nuestra.
 
Hay lluvia suficiente, más que en la superficie, pero nunca hace suficiente frío para que nieve. Es un clima subtropical ideal, libre del calor opresor de los trópicos y del frío de la zona templada. También sostienen que la abertura polar norte es más grande que la del sur. Dicen que existe una tierra de paraíso del otro lado de la Barrera de Hielo del Mamut, que hay que pasar antes de llegar al clima cálido más allá del polo, que el Almirante Byrd sobrevoló.
 
En la curva de la abertura polar hay otro aro de hielo, llamado el Gran Banco de Témpanos Masivos de Agua Dulce o Barrera de Hielo. Allí, se originan los icebergs. Todos los inviernos este aro se forma con el agua dulce, que fluye hacia afuera desde dentro de la tierra. En los meses de invierno, miles de millones de toneladas de agua dulce corriente, proveniente de ríos dentro de la tierra, que fluyen hacia afuera por medio de las aberturas polares, se congela al salir y forma montañas de hielo de agua dulce, cuya presencia resultaría inexplicable si la tierra fuera una esfera sólida.
 
En el verano, gigantescos icebergs de kilómetros de largo, se desprenden de las montañas y flotan hacía el exterior de la tierra. Están compuestos de agua dulce, donde sólo puede existir agua salada. Dado que el agua del exterior de la Tierra en estas regiones es salada en su totalidad, el agua dulce que compone estos icebergs tiene que provenir del interior.
 
 
En el interior de los icebergs, el mamut y otros animales tropicales inmensos, supuestamente de origen prehistórico, porque nunca fueron vistos en la faz de la tierra, fueron hallados en perfecto estado de conservación. Algunos tenían vegetación verde en las bocas y los estómagos en el momento de ser congelados en forma repentina. La explicación acostumbrada es que estos animales prehistóricos vivían en la región ártica cuando ésta tenía clima tropical. La llegada del período glaciar convirtió el Ártico de una zona tropical a una helada y congeló estos animales antes de que tuvieran tiempo de huir al sur.
 
La existencia de los grandes depósitos de marfil encontrados en Siberia y en islas del norte, se explican de la misma manera. Sin embargo, Gardner sostiene una teoría totalmente diferente, que encuentra apoyo en las observaciones del Almirante Byrd, quien descubrió una criatura gigante similar a un mamut en la tierra más allá del polo, proveniente del interior de la tierra. Dice que pueden ser llevados por los ríos a la superficie y congelarse dentro del hielo formado cuando al llegar a la superficie esos mismos ríos forman glaciares e icebergs.
 
 
 
 Cría de mamut. Se descubrió congelada en una excavación del noreste de Siberia, en 1977. Estos animales son los que vio el Contralmirante Byrd cuando sobrevoló el interior de la Tierra.
 
En Siberia, a lo largo del río Lena, se encuentran, expuestos en la tierra y enterrados, los huesos y colmillos de millones de mamuts y mastodontes. El consenso de la opinión científica es que estos son remanentes prehistóricos y que el mamut existió hace más o menos 20.000 años y desapareció en la catástrofe desconocida que llamamos el último período glaciar.
 
Schumachoff, un pescador que vivía en Tongoose, Siberia, fue el primero que descubrió un mamut entero congelado en un bloque de hielo transparente en 1799. Cortó el hielo para liberarlo, le quitó los colmillos inmensos y dejó el cadáver de carne fresca para que lo devoraran los lobos. Más adelante, se envió una expedición para examinarlo y, en la actualidad, se puede ver el esqueleto en el Museo de historia natural de Leningrado.
 
Los exploradores polares no sólo mencionan la fauna (animales), sino también la flora (vegetación) en el extremo norte. Además, muchos animales, como el toro almizcleño, emigran hacia el norte en el invierno. Esto resulta lógico sólo si hay un clima más cálido allí. En reiteradas oportunidades, los exploradores árticos observaron osos que van hacia el norte a un área donde no habría alimentos para ellos si no estuviera la abertura polar que conduce a una región más cálida.
 
También se hallaron zorros del paralelo 80 hacia el norte; era evidente que estaban bien alimentados. Sin excepción, estos exploradores concuerdan en que, aunque resulte extraño, cuanto más al norte se vaya, pasada determinada latitud, más cálido es el clima. Invariablemente, un viento norte trae mayor temperatura. Se hallaron árboles coníferos flotando en la orilla, provenientes del norte lejano. También aparecen mariposas, abejas e, inclusive, mosquitos, que no se encuentran hasta llegar a cientos de kilómetros al sur, en áreas climáticas de Canadá y Alaska, propicias para la vida de los insectos.
 
También se hallaron variedades desconocidas de flores en el norte extremo. Se han visto aves parecidas a la agachadiza, pero diferentes a cualquier ave conocida, que vienen del norte y luego vuelven allí. Los conejos son abundantes; no crece vegetación, pero se encuentra materia vegetal flotando en los restos de las aguas abiertas del norte.
 
Las tribus esquimales dejaron rastros inequívocos de su migración siempre hacia el norte, al lado de sus campamentos temporarios. Los esquirnales del sur hablan de tribus que viven en el norte lejano. Tienen la creencia de que sus ancestros vinieron de una tierra paradisíaca en el extremo norte. En Nueva Zelanda y el sur de América del Sur, se encuentra fauna y flora similares, que no pueden haber emigrado de uno de estos lugares al otro.
 
La única explicación es que provienen de una tierra madre común: el continente antártico. Sin embargo, ¿cómo pudieron venir de un desierto congelado, donde sólo sobreviven los pingüinos? Palmer concluye: “Sólo la ‘tierra misteriosa’ del Almirante Byrd puede explicar estos hechos y migraciones”.