"Animita" de Petronila Neira

13.04.2013 17:40

"Animita" de Petronila Neira

 
 
En los primeros días del mes de noviembre de 1910 apareció flotando en las aguas de la Laguna Redonda de Concepción el cuerpo de una mujer degollada.
 
Al llegar a la segunda semana del mes de noviembre, el Servicio de Investigaciones solicitó, a través de la prensa, que se acercaran a reconocer a la víctima para lograr una pista que ayudara a identificar a la desaparecida, hasta que se presentaron Margarita Barbosa y Carmen Neira Bustos que resultaron ser prima y hermana de la occisa. Carmen Neira comprobó la identidad de su hermana Petronila Neira Bustos, de la que no había extrañado su ausencia por vivir aparte y no mantener muy íntimas relaciones. Le reprochaba a Petronila la unión ilícita con un hombre de malos antecedentes y de aquí que se visitaran solo muy de tarde en tarde, no siendo raro que transcurrieran varios meses sin verse.
 
No había duda ni engaño posible, se sabía ya quién era la desgraciada víctima del crimen, que había tomado características de asombro en la opinión pública popular.
 
Petronila Neira era una mujer de unos veinte años de edad, soltera, natural de Coronel, hija de Bernardo Neira y de Pioquinta Bustos. Vivía en Concepción en un conventillo, como arrendataria de una pieza y no tenía otros enseres que un colchón tendido sobre el suelo, una pequeña mesa y una máquina de pie. Petronila era de oficio aparadora.
 
Arturo Retamal Mayorga era el nombre del individuo con que hacía vida marital, desde hacía tres o cuatro años.
 
Por disgustos graves ocurridos entre ambos, Petronila Neira se había trasladado de Coronel a Concepción para ganarse la vida por sí misma.
 
Poco tiempo después se venía Retamal tras ella restableciendo su antigua amistad y trabajando en el Servicio de Alcantarillado.
 
Sin embargo, nada impidió que se repitieran las escenas desagradables. Retamal se embriagaba frecuentemente y maltrataba a Petronila, castigándola duramente, llegando hasta a amenazarla de muerte muchas veces.
 
Retamal era un hombre de aventuras matrimoniales, se había casado más de tres veces, ya por la iglesia, ya por el civil, y en otra ocasión por las dos leyes.
 
Con estos antecedentes se apresó a Retamal y a Pedro Carrillo, con el cual andaba el 16 de octubre, como presuntos autores del impactante crimen.
 
Después de todas las declaraciones fueron hallados culpables. Quedaba por averiguar la forma en que se cometió el hecho y cuál de los dos era el verdadero autor de la muerte.
 
El asesinato fue cometido a la orilla de la Laguna Redonda, a poca distancia del lugar donde fue encontrado flotando el cadáver.
 
Retamal culpó a Pedro Carrillo y relató: "No soy yo el autor de este crimen". Solamente vi cómo lo cometió. Carrillo era mi amigo, y sabía que la Petronila me perseguía y no me dejaba tranquilo. El día 16 fui a verlo en compañía de Petronila, estuvimos bebiendo y como a las nueve convidé a Petronila para retirarnos. Carrillo salió con nosotros, y por el camino, cuando estábamos lejos, él me dijo:
 
—¿"Esta es la mujer que te friega y te molesta"?
—"Si, porque la quiero —le respondí".
 
Carrillo entonces sacó un cuchillo y le dio un tajo, diciendo:
—"Así se deshacen estas porquerías".
 
Una vez que la hirió de muerte le destruyó la dentadura, se apoderó de un diente de oro imaginando, seguramente, que tendría un valor comercial apreciable.
 
Confesó haber despojado a Petronila de algunas de sus prendas de vestir, las que fueron encontradas después de extraído el cadáver de la laguna.
 
Retamal se obstinó en afirmar que no tuvo otra participación que la de haber acompañado a Carrillo en la ejecución del delito. Carrillo, a su vez, se declaró inocente y sindicó a Retamal de ser el único culpable.
 
Contó que no era un antiguo amigo, que lo había conocido en las obras del alcantarillado y que, en cierta ocasión, porque se encontraba al lado de la Neira, Retamal se enojó mucho. Refirió que el día 16 en la tarde, después de haber estado tomando un poco de vino, salieron con Retamal a beber más, en compañía de Petronila. Después de haber manifestado Retamal celos contra él, porque la Petronila iba a su lado, se dirigieron camino a la Laguna Redonda.
 
"Entrada la noche y muy cerca de la orilla de la laguna, Retamal me dijo: "A que mato a esta mujer. Me amuela tanto y tiene relaciones quizás con quién".
 
"Me di vuelta y veo a la mujer tendida en el suelo, degollada con una navaja. La desnudó rápido y amarrándole piedras arrojó el cadáver a la laguna.
 
"Después, Retamal me amenazó con la misma navaja. Que si decía algo otro tanto me pasaría. Nos separamos y se fue cada uno para su casa, no sin antes repetirme que nada denunciara, porque si no me las vería con él".
 
¿La causa del asesinato fueron los celos?
 
¿Cuál de los dos fue el verdadero autor de la muerte de Petronila Neira?
 
Ambos fueron condenados a prisión, pero quedó siempre por despejar la incógnita de cuál fue el móvil y quién fue el verdadero autor del alevoso crimen.
 
Los restos de Petronila Neira fueron sepultados en el Cementerio General de Concepción.
 
Animita
 
Se ganó la "beatificación" por su martirio. Para el pueblo era una "Santa" por haber sido degollada, romperle la dentadura, ensacarla y colocarle piedras pesadas para que se fuera al fondo de la laguna. Fue su primer milagro salir a la superficie, lo que permitió descubrir el crimen.
 
La gente construyó casetas a la orilla y se levantó un "santuario" o lugar destinado a pagar las "mandas".
 
Por un tiempo, y por disposición de sus devotos, la laguna se llamó Petronila Neira. A la vez se narraba que en ciertas noches aparecía su figura en el sector en que fue sacrificada.
 
Luego de años de mantenido fervor, al secarse la laguna comenzó la peregrinación de sus devotos al cementerio, donde se le comenzó a honrar en su tumba, siendo la más visitada durante todos los días del año.
 
El prestigio de esta "Animita" trasciende las fronteras de la zona y también de Chile.
 
Velas y una cantidad de flores, reflejan los "milagros".
 
Centenares de placas se ven en el sitio, entre ellas, de la Argentina, algunas con expresiones como estas:
 
Gracia concedida.
Germán Sepúlveda C.
Buenos Aires, 4 de septiembre de 1956.
 
Gracias Petronila por aver salbado a mi hijita.
Lota.
 
Gracias Petronila Neira por habernos salbado 
de una gran enfermedad.
Moncada y Cáceres.
 
Gracias.
Angol.
 
Recuerdo a Petronila Neira 
por gracias concedidas.
E. de A.
15 de junio de 1952.
 
Gracias Petronila Neira
por mi hija.
R.S.M.M. 1980.
 
Gracias Petronila Neira
por haberme mejorado.
Celestina B. de Vergara.
 
Petronila Neira por favores
concedidos para familia y
hogar.
Juan.
 
A Petronila Neira
por hijo concedido.
O.H. de C.
 
A esta "santa" laica popular la llaman cariñosamente "Pepita".
 
Integrantes de la gran familia minera de Lota creen en ella y le rinden homenaje.
 
El pueblo la llevó al cantar. He aquí una recopilación del Grupo "Pehuén". Lugar: Santa Juana.
 
Mi vida, en la Laguna Redonda
Mi vida, muy cerca, muy cerca del matorral
Mi vida, mataron, mataron a Petronila
Mi vida, Carrillo con Retamal
Mi vida, en la, en la Laguna Redonda.
Retamal y Carrillo
Mi vida, los han tomado
Porque han muerto a Petronila
Mi vida, los condenaron
Retamal y Carrillo
Mi vida, los han tomado
Los condenaron sí
Mi vida, llora Carrillo
De encontrarse en la cárcel
Mi vida es un martirio
Anda llora Carrillo
Mi vida, como un cuchillo.