Los "Niños llorones" de Bruno Amadio

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Los "Niños llorones" de Bruno Amadio

Los niños malditos de Bruno Amadio

24.03.2015 14:59

Los niños malditos

 
 
Bruno Amadio, un pintor que pasó sus días con más pena que gloria y al que le ha sobrevivido una leyenda negra y oscura. Su colección “Los niños llorones”, dicen que está maldita, que sus cuadros son una puerta para pactar con el diablo y que terribles desdichas recaen en todos aquellos que se atreven a colgar uno de esos óleos en las paredes de su hogar.
 
 
 

El pintor

 
 
Poco se sabe de éste personaje y los datos que se pueden encontrar son más que confusos. Amadio nació a principios del siglo pasado en Venecia, fue fascista y conservador y, cómo no, un fiel seguidor de Mussolini. Se cuenta que participó en la II Guerra mundial y que fue en ésta donde comenzó a pintar los cuadros malditos, la serie a la que llamó “Los niños llorones”.
 
En dichos cuadros, Giovanni Bragolin, pues con este nombre firmaba sus trabajos, pretendía mostrar el horror de la guerra en las lágrimas de esos niños desdichados y huérfanos, símbolo más que gráfico de las desgracias que dejaba el conflicto bélico allí por donde pasaba.
 
Cuenta la historia que Bruno Amadio pintó un total de 27 cuadros en esta serie y que todos los niños vivían en orfanatos o casas de beneficiencia.
 
Al finalizar la guerra, Amadio se traslada a vivir a España; primero a Sevilla, donde pasa varios años de su vida y más tarde a Madrid, donde se le pierde totalmente el rastro.
 

La leyenda negra

 
 
Al igual que su vida, la leyenda que le acompaña también tiene un origen incierto. Según cuenta la versión más extendida, Bruno Amadio, harto de ser un pintor de tres al cuarto, pactó con el diablo para poder tener la fama y el reconocimiento que se merecía. (No se sabe a qué precio). La cuestión es que, de la noche a la mañana, sus cuadros se hicieron muy populares y a mediados de siglo eran un tesoro preciado del que se hacían cientos de reproducciones todos los años. A más de uno les sonarán las caras de estos niños pues más de una de nuestras abuelas seguro que lució una de estas copias en el salón. En algún lugar debió de ocurrir un incendio en el que lo único que se salvó fue el cuadro del niño llorón y aquí fue donde se desencadenó la leyenda que conocemos hoy en día. Las casas donde se cuelga uno de estos originales arden en llamas y son fuente de misteriosos poltergueist y fenómenos extraños.
 
  
 
En una de las versiones de la leyenda urbana se cuenta que el primer cuadro que pintó Bruno, se quedó en el mismo orfanato de dónde era el niño retratado y que dicho orfanato ardió hasta los cimientos a los pocos días, todos murieron abrasados, incluso el propio niño que fue pintado por Amadio en el cuadro que, misteriosamente, fue el único objeto que no fue pasto de las llamas. De esto modo, el espíritu del niño quedó atrapado de algún modo en el lienzo que arrastraría la terrible maldición por el resto de los días. Personalmente, ésta versión que ronda por la red me parece una invención folklórica, pues ya se sabe lo que pasa con este tipo de leyendas en las que los dimes y diretes las van redondeando para rodearlas del entorno más macabro posible.
 
En fin, al final de los años setenta la leyenda se extendió como la pólvora y los testimonios sobre la mala suerte de todos aquellos que poseían uno de los cuadros de la colección se multiplicaban por momentos. Nadie quería tener uno de estos cuadros en su casa y las copias dejaron de realizarse por falta de pedidos, “por si acaso”, todos fueron descolgando sus cuadros y arrinconándolos en los desvanes si no deshaciéndose de ellos lo más rápido posible.
 
 
Cuentan, que en determinadas fechas, si uno se ponía delante del niño llorón podía pactar con el diablo, y éste te podía mirar directamente a los ojos a través de los enrojecidas y llorosa mirada del niño.
 
Hoy en día todavía quedan muchos de sus cuadros en circulación, y todavía son muchos los que aseguran que en sus hogares suceden hechos extraños. ¿Leyenda urbana? ¿Cuentos de viejas? Para comprobarlo tan solo hay que comprar uno de estos cuadros y colgarlo durante una temporada sobre la cabecera de sus camas. Eso sí… tengan un extintor bajo la almohada.
 
Posteado por Sinuhé. Tejiendo el Mundo.


 

"Los Niños Llorones" de Bruno Amadio - Los niños malditos

24.03.2015 14:54

 "Los Niños Llorones" de Bruno Amadio - Los niños malditos

  

La maldición de los cuadros de Bruno Amadio 

 

El arte puede llegar a ser una de las cosas más bonitas y entretenidas para cualquier persona, pero, para muchas otras, se puede llegar a convertir en un verdadero quebradero de cabeza, sobre todo, si ese arte es obra de Bruno Amadio. 
 
 
                 
Bruno Amadio era un pintor italiano de la época de la dictadura de Mussolini que después de la 2ª guerra mundial se afincó en España. (Según los datos aportados por el holandés Van Weelden, ésta es una fotografía del pintor Bruno Amadio) 
 
 
Bruno Amadio es conocido basicamente por una peculiar pintura conocida como “El Niño Llorón”. Cuenta la historia que en él retrató a un niño de un orfanato. Años mas tarde el orfanato se incendió y el espiritu del niño quedo atrapado en la pintura. Desde entonces, se dice que quienes poseen el cuadro sufren desgracias y muertes, ya que el cuadro esta maldito. 
 
En la decada de los 50 se dieron muchos casos de casas incendiadas donde todo se encontraba destrozado y quemado, cadáveres carbonizados y lo curioso de todo esto es que el cuadro permanecía colgado en la pared sin un solo rasguño. Se dice que al ver el cuadro, uno siente como el niño de ojos llorosos y mirada tierna te sigue con la mirada, y te pone los pelos de punta. 
 
 
Se dice que el cuadro de “El Niño Llorón” atrae desgracias a quienes lo posean. No obstante, ha sido el cuadro de mayor difusión de este artista, siendo muy solicitadas sus reproducciones en países como España, Inglaterra y Chile, ya que algunos le interpretan una función de protección a los niños pequeños. 
 
 
 

La leyenda negra de este pintor comienza a partir de aquí. 

 
 

'Niños llorones' de Bruno Amadio 

 
Se cuenta que las obras de Amadio tenían muy poca atracción entre el público y nadie compraba sus cuadros. 
 
 
Después, continua la leyenda, Bruno Amadio hizo un pacto con el diablo para que la racha negativa de sus cuadros cambiara pero, a cambio, el diablo también obtendría su recompensa, pero no le dijo cual. 
 
Tras esto, Amadio, confiado, volvió a crear cuadros, haciendo así los denominados “niños llorones”: cuadros que representan a niños y niñas de muy corta edad llorando y con un gesto entre lo lindo y lo tétrico. 
 
 
Como si el pacto con el demonio hubiera dado resultado, los cuadros de los niños llorones se agotan como la espuma y logra vender decenas y decenas de ejemplares en muy poco tiempo. 
 
 
Sin dejar huella, Amadio desapareció del panorama y nunca más se supo de él.Es entonces cuando Satanás reclama la venganza, cumpliendo así su pacto con el pintor. 
 
 
Sorprendentemente, hubo muchos sucesos extraños relacionados directamente con los cuadros de Amadio. 
 
En algunos de ellos, la casa en donde se encuentran se destroza como consecuencia de un incendio, pero el cuadro sale intacto y sin un rasguño. 
 
 
También, sus propietarios dicen haber sufrido fenómenos paranormales en sus casas e incluso muchos de ellos han grabado psicofonías en sus casas, concretamente, debajo del cuadro del niño llorón. 
 

Lo más tenebroso es que la voz que se graba corresponde a un niño, quién sabe, si al niño del cuadro. 
 
Es por esto que parece que los cuadros de este extraño pintor parecen atraer a la mala suerte: 
 
Muertes trágicas de parientes de los propietarios, incendios, fenómenos extraños, psicofonías y miedo, mucho miedo. 
 
 
Dicen que Satanás parece estar cumpliendo el pacto llevado a cabo con el 'pintor maldito' Bruno Amadio hace más de 100 años. Esperemos que lo acabe pronto.   
 

INTENTÉ RECOPILAR LOS 27 CUADROS, PERO ME ENCONTRÉ CON MUCHOS...

AGRADECERÍA, SI ALGUIEN SABE CUALES SON LOS VERDADEROS...


  

 

 

 

 

 

 

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